Pequeños actos diarios construyen grandes identidades.
Ponle un nombre a tu hábito.
Ideas para empezar
La constancia silenciosa supera la intensidad esporádica.
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Elige al menos un día.
Engánchalo a algo que ya haces de forma natural.
Empieza tan fácil que no puedas decir que no.
Recordatorio
Un aviso suave a la hora que elijas.
Tu micro-pacto
Sé compasivo en los tropiezos y constante en el retorno.
Deja de aparecer en tu día y en tu progreso. No se puede deshacer.